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Fortunata y Jacinta

por Cide Hamete

Fortunata y Jacinta <p> por Cide Hamete

Mi colaborador, Cide Hamete, me ha enviado un nuevo artículo.Desde Zaragozando os lo recomiendo, mi colaborador tiene un gusto exquisito a la hora de elegir citas literarias. A mí me ha descubierto a grandes escritores además que siempre consigue engancharme.

Transcribo su artículo a continuación:

"Soy muy aficionado a desayunar en los bares. Siempre que voy a una ciudad intento entrar en algún bar a observar qué periódicos leen, cómo sirven el café, de qué hablan los parroquianos, qué atención tienen contigo los camareros. Tengo un amigo que dice que es "todo un chollo ya que por 1€ te ponen un café, te fregan la taza, te dan conversación si quieres, lees el periódico, utilizas las servilletas que quieras, empleas el baño, y si quieres hasta puedes insultar al camarero"

Os copio un párrafo de Benito Pérez Galdós en el que habla de los cafés y de los tertulianos que acuden a ellos. En realidad, habla de mucho más. Explica cómo se forman nuestros dirigentes, como toman fuerza las opiniones de la masa en España, etc. Los clásicos llegan a clásicos porque hablan de la naturaleza humana.

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Fortunata y Jacinta. Tercera parte, I-III
"(...)¿De qué hablaban aquellos hombres durante tantas y tantas horas? El español es el ser más charlatán que existe sobre la tierra, y cuando no tiene asunto de conversación, habla de sí mismo; dicho se está que ha de hablar mal. En nuestros cafés se habla de cuanto cae bajo la ley de la palabra humana desde el gran día de Babel, en que Dios hizo las opiniones. Óyense en tales sitios vulgaridades groseras, y también conceptos ingeniosos, discretos y oportunos. Porque no sólo van al café los perdidos y maldicientes; también van personas ilustradas y de buena conducta. Hay tertulias de militares, de ingenieros; las de empleados y estudiantes son las que más abundan, y los provincianos forasteros llenan los huecos que aquellos dejan. En un café se oyen las cosas más necias y también las más sublimes. Hay quien ha aprendido todo lo que sabe de filosofía en la mesa de un café, de lo que se deduce que hay quien en la misma mesa pone cátedra amena de los sistemas filosóficos. Hay notabilidades de la tribuna o de la prensa, que han aprendido en los cafés todo lo que saben. Hombres de poderosa asimilación ostentan cierto caudal de conocimientos, sin haber abierto un libro, y es que se han apropiado ideas vertidas en esos círculos nocturnos por los estudiosos que se permiten una hora de esparcimiento en tertulias tan amenas y fraternales. También van sabios a los cafés; también se oyen allí observaciones elocuentes y llenas de sustancia, exposiciones sintéticas de profundas doctrinas. No es todo frivolidad, anécdotas callejeras y mentiras. El café es como una gran feria en la cual se cambian infinitos productos del pensamiento humano. Claro que dominan las baratijas; pero entre ellas corren, a veces sin que se las vea, joyas de inestimable precio (...)"

PIE DE FOTO ZARAGOZANDO: La foto es de una tienda de tejidos en Madrid que Galdós recordó en su obra: "Fortunata y Jacinta".

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3 comentarios

Javier Torres -

Y algo trágico también, cuando definía Galdós que el friso de bucranios que decoraba la sala de La Fontana de Oro formaba un "conjunto anacreóntico fúnebre con su mostrador como un catafalco".

A ver si actualizas más a menudo wapa. ;)

Miss Buñuel -

Gracias, Cide.
Sabía que te gustaría. Zaragozando espera tus nuevas referencias literarias. un saludo!

Cide -

Curiosa foto, sí señora.
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